Hay
pocos destinos más fascinantes en El Caribe que su isla más grande y
concurrida, Cuba, aún más porque es una república socialista
desde la revolución del año 1959, cuando Fidel Castro llegó al poder.
Este último vestigio de socialismo de estado, a 144 Km. de Cayo Hueso,
Florida, fue una vez la última fortaleza de poder español en la región.
El patrimonio artístico enriquecedor de Cuba va desde culturas
precolombinas hasta los esplendores del colonialismo español y el arte
actual, internacionalmente aclamado. Es también un lugar de gran belleza
natural, con tres magníficas cadenas de montañas y llanuras fértiles
donde crecen la caña de azúcar y el tabaco. Y tiene algunas de las
mejores playas del mundo.
Un
cuarto de los 11 millones de personas que viven en Cuba viven alrededor
de La Habana, que reclama la posición de ser la ciudad más bella del
Caribe. La Vieja Habana, con su kilómetro cuadrado de palacios
coloniales, las bellas plazas y los encantadores callejones empedrados
fueron, junto con Ciudad de México y Lima, una de las
tres
ciudades españolas más ricas fuera de España. Ha sido nombrada
por la UNESCO como una ciudad de patrimonio mundial.
Cuba tiene una población acomodada, multirracial, cuyo máximo entusiasmo
está reservado para la música. Es la casa de la rumba moderna, en verdad
de origen africano, el mambo, el chachachá y la salsa. El jazz cubano es
también excelente.
Donde quiera que usted vaya por la isla, la música irá con usted. El
viaje puede ser una aventura. El transporte es barato y alegre. Cuba es
el único lugar en la tierra donde hacer autostop está regulado por el
estado, en la forma más agradable posible. Cada pueblo tiene un punto de
autostop dotado de personal y dirigido por un oficial en pantalones
amarillos que supervisa los autoestopistas, registra sus destinos y los
carga a cualquier coche estatal o privado que acierta a estar encaminado
en la dirección correcta.